Logo Clubplaneta
Compártenos
FaceBookTwitterGoogleCorreoPin it

Buscar en el portal
Esquina
www.elkiosko.com.mx/ >La pareja>Cómo poner límites en la relación de pareja>
Esquina


Publicidad

Publicidad



Publicidad

Cómo poner límites en la relación de pareja

En nuestro hogar, el lugar de trabajo, la escuela y en todos aquellos ambientes en los que nos desenvolvemos debe haber reglas, establecerse límites para mantener el orden y la armonía; lo mismo sucede con nuestras relaciones interpersonales y más especificamente en nuestra relación de pareja.

¿Para qué poner límites en una relación de pareja?

¿para qué poner limites

Establecer límites en general es una forma de orientarnos, de establecer hasta donde podemos llegar para no dañar a los demás y desde luego a nosotros mismos. En una relación de pareja muchas personas confunden poner límites con expresar sin tapujos lo que opinan o quieren sin tener en cuenta a la otra persona ni sus circunstancias. Otros, utilizan sus propios problemas para "obligar" a los demás a adaptarse a ellos. En cualquier caso, esto no es poner límites.

Por el contrario, establecer límites significa hacerle saber a la otra persona que existen necesidades, deseos y preferencias personales diferentes a la suyas y eso no tiene porque impedir que la relación pueda ser plena.

En este sentido, se trata de dar a conocer nuestra realidad a los demás y los demás a nosotros, de modo que podamos respetarnos.

¿Cómo aprender a establecer límites?

¿cómo aprender a establecer limites

  • Lo primero es reconocerse como un ser humano único e individual: tener claro quién eres, cuáles son tus gustos, tus capacidades, habilidades. Tener presente que el hecho de tener una pareja no significa que debes dejar de ser tú mismo.

  • Tener muy claro cuáles son aquellas cosas que no te gustan y cuales si, sobre todo en el proceso de una relación de pareja.

  • Establecer límites claros para evitar confusiones.

  • Elige el momento adecuado para hablar con tu pareja y él o ella también tenga la oportunidad de expresarse.

    No vamos a expresar nuestras necesidades y límites en plena discusión, debemos encontrar momentos adecuados en el que ambas partes estén relajadas y sean capaces de expresarse sin arrebatos, sopensando sus palabras, con ánimo de cooperación y entendimiento, evitando el decir cosas que puedan herir al otro.

  • Los límites se ponen por amor y respeto en todos los sentidos: debemos olvidar la idea de que establecer límites significa ser egoístas. Por el contrario, es una acción que nace de la necesidad y el deseo de mantener esa relación lo más sana posible, por tanto, debemos desechar los sentimientos de culpa por ser asertivos.

  • Una relación madura y responsable no necesita de la manipulación ni pedir sacrificios a la pareja.

  • Muchas veces somos incapaces de decir «no» o establecer límites porque existe un vínculo afectivo, tememos herir a la otra persona, tememos que no nos comprenda, etc. Para ello, lo mejor es ejercitarse en el "desapego", es decir, establecer una distancia entre nuestros sentimientos por esa persona y nuestras necesidades reales.

  • Honestidad y consecuencia: debemos ser sinceros, honestos y consecuentes a la hora de establecer límites. Si partimos del respeto a si mismo y luego por la otra persona, ambas partes ganarán en salud mental y la relación en verdad.

¿Qué pasa si no pongo límites en mi relación de pareja?

¿qué pasa si no pongo limites?

En un futuro quien busca aprobación pero no ha puesto límites comienza a sentir un vacío y tener la sensación de que las cosas no están marchando bien, y al tiempo que la relación avanza puedes comenzar a sentir que hay muchas cosas que te disgustan de tu pareja, así como también presentarse dudas e incertidumbre sobre si debes estar o no con esa persona.

Este proceso ocurre sobre todo cuando pasa la etapa del enamoramiento y ambos comienzan a verse realmente como son, entonces se acerca el proceso de aceptación de la pareja tal y como es.

Y conforme la vas conociendo incluso crees que puedes cambiar algunas conductas, hábitos, vicios, pero si la persona no ha expresado o está de acuerdo con estos cambios, son el motivo de muchas rupturas de pareja por un lado, o de fracasos y relaciones tóxicas por el otro.

Decir "no" es difícil

es difícil decir no

Poner límites no es algo fácil. En efecto, muchos factores influyen en que seamos más o menos asertivos.

¿Sabías que el que no podamos o no sepamos poner límites es algo aprendido desde la infancia? Este comportamiento se ha conformado a partir de una educación para la complacencia.

Ya en la edad adulta y específicamente en nuestras relaciones de pareja nos enfrentamos a situaciones en las que es necesario decir "no" o "hasta aquí" pero no nos atrevemos por miedo a ser rechazados por la otra persona o bien le damos la vuelta porque nos estresamos o angustiamos ante la posibilidad de que se inicie un conflicto; al no complacer al otro, algunas personas pueden incluso sentirse culpables, prefiriendo ignorar sus propios pensamientos, sentimientos y necesidades.

No tengamos miedo a decir NO. Cuando los límites son saludables podemos expresarlos y comunicarlos sin temor, no sientas culpa de ponerlos, ni tampoco sientas que estás haciendo algo malo. Por el contrario debes sentirte tranquila (o) porque estas dejando claro aspectos importantes para ti como persona y evitando futuros problemas y discusiones en la relación.

Fuentes:

Mejor con salud.
Entre pareja.

Política de Privacidad Contacto